Pirotecnia : Entre campañas difamatorias y cambios culturales que avanzan en todo el mundo
En los últimos años se han multiplicado campañas difamatorias contra la pirotecnia, instalando en la opinión pública afirmaciones que no cuentan con respaldo científico ni comprobaciones oficiales. Se repiten una y otra vez versiones que aseguran que los fuegos artificiales provocan pérdidas masivas de animales, especialmente perros, o daños generalizados, sin que existan estudios serios que confirmen esas acusaciones en los términos alarmistas en que son difundidas.
Es importante aclarar que la reducción del estruendo en los productos pirotécnicos no es consecuencia de estas campañas difamatorias. Por el contrario, se trata de un proceso que comenzó hace tiempo y que responde a un cambio de costumbres a nivel mundial. En distintos países, el consumo evoluciona hacia celebraciones más visuales, con menor impacto sonoro y mayor aceptación social, y la industria pirotécnica acompaña esa transformación con innovación y tecnología.
El sector viene trabajando sostenidamente en el desarrollo y la comercialización de productos de bajo impacto sonoro, priorizando el aspecto visual y adaptándose a nuevas demandas del público. Este camino no surge de acusaciones infundadas, sino de una evolución natural del mercado y de las formas de celebrar, como ha ocurrido históricamente con muchas otras actividades culturales.
Reducir el debate a consignas falsas no solo empobrece la discusión, sino que también pone en riesgo fuentes de trabajo, pymes nacionales y una industria que ha demostrado capacidad de adaptación y compromiso con la convivencia social. El desafío es dar una discusión seria, basada en información verificable y no en campañas que, lejos de aportar soluciones, solo profundizan la grieta y la desinformación.