Guillermo Cantatore: “Algunos municipios empiezan a repensar las ordenanzas de prohibición total porque eran inaplicables”
Vuelven los fuegos artificiales a Avellaneda y a distintos distritos del país, en un contexto donde la política comienza a revisar prohibiciones que no dieron resultados. La pirotecnia de bajo impacto sonoro aparece como el camino elegido para reabrir la actividad, cuidar la convivencia y sostener miles de puestos de trabajo.
Cada vez más distritos optan por habilitar la pirotecnia de bajo impacto sonoro, entendiendo que no existen en el mundo fuegos artificiales completamente silenciosos, pero sí productos con niveles de sonido muy reducidos, lejos del estruendo que generaba rechazo años atrás.
Esta evolución es el resultado de una profunda reconversión de la industria, que respondió a las demandas sociales con innovación y responsabilidad.
En diálogo con este medio, Guillermo Cantatore, secretario general del Sindicato de la Pirotecnia, señaló que “los municipios empiezan a repensar las ordenanzas de prohibición total y se dan cuenta de que eran inaplicables”.
En ese sentido, destacó que muchas de esas normas quedaron solo en el plano declarativo, sin lograr los objetivos que se proponían.
“Hoy vemos que la política empieza a hacer un trabajo serio: permitir los productos de bajo impacto sonoro y desalentar cada vez más los de estruendo, que prácticamente ya no son pedidos por el consumidor”, explicó Cantatore.
El dirigente sindical remarcó que este cambio de enfoque es positivo no solo desde lo social, sino también desde lo productivo. “Lo vemos con muy buenos ojos, porque esta actividad da trabajo a más de 50.000 familias en todo el país”, subrayó, y agregó que la industria pirotécnica nacional está preparada para cumplir con regulaciones claras y controles efectivos.
Además, Cantatore sostuvo que son cada vez más los municipios que se comunican con el sindicato para solicitar asesoramiento técnico y normativo. “Nos llaman, nos convocan y nos piden referencias para poder hacer una ordenanza que se pueda cumplir, que no empuje la actividad a la clandestinidad y que apueste a productos responsables”, afirmó.
La vuelta de los fuegos artificiales en distritos donde antes estaban prohibidos marca un punto de inflexión: menos slogans, más gestión, y una mirada que busca equilibrio entre convivencia, tradición, trabajo e industria nacional.