Malestar sindical por una posible regulación del trabajo en apps en la provincia de Buenos Aires

Malestar sindical por una posible regulación del trabajo en apps en la provincia de Buenos Aires

Aunque hasta el momento no trascendió ninguna información oficial, en los últimos días comenzó a percibirse un creciente malestar en distintos sectores del movimiento sindical vinculados al transporte, particularmente entre aquellos que representan a trabajadores y trabajadoras de aplicaciones de reparto y transporte de pasajeros.

La inquietud surge a partir de versiones que indican que el gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través del ministro de Trabajo Walter Correa, estaría avanzando en la elaboración de una ley o algún tipo de regulación sobre la actividad, sin haber abierto previamente instancias de consulta ni diálogo con las organizaciones representativas del sector.

Según pudo saberse, la situación genera confusión y sorpresa entre los referentes sindicales, ya que en su mayoría aseguran no haber sido informados ni convocados para discutir una eventual normativa. Si bien no existen declaraciones públicas al respecto, en el ámbito sindical se reconoce, en conversaciones reservadas, un profundo malestar por lo que consideran un intento de instalar mediáticamente una solución sin abordar el problema de fondo.

Desde estos espacios señalan que la discusión no puede limitarse a medidas parciales o paliativas, como el acceso a una obra social o la provisión de indumentaria básica, sino que debe centrarse en el reconocimiento pleno de derechos laborales. En ese sentido, remarcan que los trabajadores y trabajadoras de plataformas digitales deben contar con las mismas garantías que cualquier trabajador registrado: estabilidad, aportes, cobertura de riesgos, jubilación y condiciones de trabajo dignas.

Mientras se aguardan definiciones oficiales, el clima de tensión va en aumento dentro del movimiento sindical, que reclama ser parte activa del debate y advierte que cualquier regulación que se impulse sin la participación de los propios trabajadores corre el riesgo de profundizar el conflicto en lugar de resolverlo.